Más de uno podrá reconocer diferencias con personas que han decidido una posición sexual que no es la de uno; otros por ejemplo se han manifestado contrarios a aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo, y muchas más ni permitirían la adopción de parejas homosexuales.
Aunque ese sea un debate mucho más profundo, os puedo asegurar que nadie se perdería una fiesta de boda gay, quizá una de las noches más divertidas que cualquiera de vosotros viviría.
En Nueva York luego de la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo, comenzó una seguidilla de solicitudes de matrimonio, con lo cual ante el inmenso pedido se comenzará a sortear quién se podrá casar el domingo. Según informaron desde las oficinas estatales, más de 700 parejas expresaron su deseo de poder contrar matrimonio.
Esta cifra superó el record pero de parejas heterosexuales el pasado Día de San Valentín, donde se registraron solicitudes por 621 bodas.
Nada parece interrumpir ni frenar la gran expectativa que produjo la aprobación de la ley, por ello, mientras se tramitan las fechas de casamientos, las despedidas y bodas gay prometen copar las calles de Nueva York.












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